La comunicación profesional potencia el arte

Facultad de Ciencias Humanas

La comunicación profesional potencia el arte
Martes, marzo 28, 2017

Martín Inthamoussu, director de  Escuelas de Formación Artística - Sodre, analiza la formación de la Maestría en Comunicación

Desde hace más de una década , el nombre de Martín Inthamoussu se asocia al arte y a la cultura en nuestro país. Más específicamente a la danza y a las artes escénicas. Es director y coreógrafo con formación en Teoría de las Artes Escénicas por la Universidad de Manchester. Por su destacado trabajo profesional obtuvo numerosos premios y becas en el extranjero. Y, desde hace dos años, trabaja como director general de las Escuelas de Formación Artística del Sodre.

Él quería continuar su formación. Sus exigencias laborales le indicaban que debía ser en Uruguay. En ese proceso le llamó la atención el énfasis en Cultura de la Maestría en Comunicación con énfasis en Recepción y Cultura. Aunque, luego de los dos años de especialización y la tesis, es la Comunicación lo que más ha impactado en su desarrollo profesional: “el background que me dio la maestría me abrió ´un mundo de posibilidades´ y, a partir de ella, mi carrera tuvo un viraje que me lleva a trabajar con mayor profundidad la comunicación en las artes escénicas” afirma Martín, que aplica muchos de los conocimientos en su trabajo diario en el Sodre.

Su experiencia en el mundo de las artes escénicas le hizo ver que “falta formación en los contenidos teóricos, en comprender por qué se desarrollan determinadas estrategias de comunicación, que muchas veces las hacíamos de manera intuitiva”. Y allí es donde la maestría le brindó “una teoría, que me permite hacer la campaña y medir los resultados con más fundamentos”.

Su trabajo de campo viró también durante el proceso, hasta llegar a ser un análisis cualitativo de los públicos que consumen danza contemporánea en Montevideo: “quiénes son, por qué nos vienen a ver, para también saber, quiénes no vienen a vernos”, recuerda Martín. Seleccionó seis espectáculos en los que entrevistó a los responsables de comunicación en cada caso y luego eligió a seis espectadores. Tras las entrevistas, llegó la tercera parte del trabajo de campo: el cruce de la información.

“En las entrevistas traté de seleccionar a personas que no fueran del circuito de la danza. Tras realizar el análisis vi que quienes van a ver danza es el público de danza contemporánea. Y la gente nueva lo hacía porque conocían a alguien que actuaba o porque los había invitado un amigo”, cuenta Martín. De sus más de treinta entrevistados sólo uno asistía por primera vez a un espectáculo de danza lo cual para él es “grave porque no logramos llegar a un público nuevo”.

De la formación recibida Martín destaca los cursos y la diversidad de perfiles con sus compañeros de clase, entre los que había estudiantes con formación en cine, comunicación, publicidad e incluso alguien del área de museos: “en esa diversidad se dio un cruce de lenguajes que resultó vital para mi formación”.

Su primer proyecto de tesis se proponía investigar el rol del hombre en la danza, algo que surgió a partir de los temas presentados en uno de los cursos de la maestría. “No salió como tesis pero me propuse hacerlo y finalmente lo plasmé en “Manada”, una obra que lleva más de un año en cartel”.

En el segundo semestre de este año Martín volcará sus conocimientos y experiencia como profesor de la Licenciatura en Artes Visuales: “voy a dar un laboratorio cuyo objetivo es trabajar el cuerpo en el espacio de las expresiones artísticas. Poner el foco en el receptor y en cómo el artista puede cambiar la percepción de un espacio o de la ciudad a través del cuerpo”, señala Martín, quien ya dictó este curso en España, Brasil y Venezuela.

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