La educación en Finlandia

Facultad de Ciencias Humanas

La educación en Finlandia
Miércoles, abril 19, 2017

Los niños como centro de la escuela y la escuela como centro de la comunidad

Es invierno y hace mucho frío en Finlandia. Son las nueve de la mañana, hay nueve grados bajo cero y un grupo de niños juega con toboganes y hamacas en el patio de una escuela en Helsinki. Después de un rato entran, se sacan los zapatos y botas, se acomodan donde quieren y comienza la acción. No se imaginen a un profesor dando clase delante de sus alumnos, tampoco a los niños sentados en filas o en sillas, ni siquiera todos en el mismo salón. El modelo educativo finlandés hace ya un tiempo que tiene repercusión mundial por sus particularidades y por sus éxitos. 

Pablo Bartol y Gregorio Medina trabajan en el Centro Educativo Los Pinos. Juntos, viajaron a Finlandia en busca de la inspiración que los ayudara a darle una vuelta de tuerca a su trabajo e integrar las últimas tendencias de la educación. En el Aula Magna de la UCU, contaron su experiencia a un auditorio repleto de educadores.


En la foto: Pablo Bartol y Gregorio Medina

“Comunidad” –para los finlandeses– es un concepto fundamental a la hora de hablar de educación. La escuela debe ser el centro de la comunidad en la que se encuentra, así como el centro de la escuela deben ser sus protagonistas: los niños. Porque es el lugar donde se unen los docentes, los alumnos y también los padres que participan del proceso de aprendizaje de sus hijos. En esa comunidad no existen escuelas específicas para niños con capacidades diferentes, sino que existen docentes especializados enfocados en ellos. Tampoco existen niños que no avanzan en los cursos por no comprender los contenidos, sino que hay flexibilidad para contemplar sus necesidades y ayudarlos a avanzar.

El trabajo en equipo es una constante que se da en sillones, pasillos, escaleras, incluso entre la nieve que cubre el césped del patio. En lugar del timbre que anuncia el recreo, aparece la música como señal habitual de que hay que descansar un rato. Para eso, hay cómodos sillones donde se puede dormir la siesta, estufa a leña para tener grandes conversaciones y una biblioteca acogedora. 

El sistema educativo apunta a desarrollar competencias, más allá de contenidos: a que el niño aprenda a preguntar, indagar y obtener respuestas. Se enfoca en los proyectos, como complemento de las asignaturas y da autonomía al alumno, quien trabaja donde gusta, limpia su desorden, elige su cronograma de cursos y se sirve su propio almuerzo,.

Los docentes son valorados y cada institución les provee de todo lo que necesitan para trabajar y también para descansar. Finlandia cuenta con 10 universidades enfocadas en la formación de educadores y cada una tiene sus escuelas de práctica en las que los profesores adquieren experiencia.

Después de empaparse con todo esto, Pablo y Gregorio ya están de vuelta en Uruguay y han aplicado cambios en Los Pinos. Para ellos, nuestro país no está tan lejos porque hay pequeños pasos que se pueden dar sin tener grandes presupuestos ni idear desalentadoras utopías. Al fin y al cabo, el objetivo es el mismo: educar.

La actividad se realizó el martes 18 de abril en el Aula Magna y fue organizada por el Departamento de Educación.

Fotos: Doménica Pioli

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