Alumnos responsables de su aprendizaje

Facultad de Ingeniería y Tecnologías

Alumnos responsables de su aprendizaje
Jueves, abril 6, 2017

La metodología “Team Based Learning”®utiliza el trabajo en equipo como medio para lograr mayores niveles de aprendizaje

Estudiantes responsables de su propio aprendizaje. Profesores como facilitadores. Cursos con “aprendizaje activo”, “clase invertida”, “instrucción por pares”, trabajo en equipo constante, realimentación continua e inmediata, para poder resolver los problemas del futuro. Estas son algunas de las características de los cursos que aplican “Team Based Learning”® (TBL), una metodología moderna de aprendizaje.

“Hoy en día la demanda de profesionales y las capacidades que se buscan en ellos no son las mismas que hace dos décadas. Los problemas globales del mundo actual son más complejos, especialmente en Ingeniería”, señala el Dr. Ernesto Ocampo, profesor de Ingeniería en Informática que introdujo la metodología en la UCU hace cinco años. “Se requieren personas capaces de aprender por sí mismas, que puedan trabajar efectivamente en equipos multidisciplinarios, porque no sabemos qué clase de problemas van a tener que resolver nuestros alumnos a mediano plazo. Problemas que no existen o que pueden complejizarse”.

El Dr. Ocampo quedó cautivado por el TBL en un curso sobre docencia universitaria realizado en la Universidad de Harvard en junio de 2012 junto a otros profesores de Ingeniería de todas las Universidades de Uruguay: “tuvimos varias conferencias con especialistas de primer nivel en educación universitaria, pero a mí me impactó particularmente la exposición de Larry Michaelson (creador de TBL). Planteó una combinación de actividades armónicas que, funcionando de manera coherente, mejoran el aprendizaje. Me convenció que sus beneficios se encuentran respaldados por sólida y profusa evidencia científica”.

Tras el curso, en el segundo semestre de 2012, comenzó a implementar la metodología en la Facultad de Ingeniería y Tecnologías en forma piloto en un curso de “Programación 2”, para luego expandir la técnica a otras asignaturas (Algoritmos y Estructuras de Datos; Análisis de Señales, Compiladores; Inteligencia Artificial y Teoría de la Computación, entre otras). Los resultados recabados de estas implementaciones dieron lugar a publicaciones de la FIT en las conferencias anuales de “Team Based Learning Collaborative” de 2013, 2014 y 2017, en USA. 

“TBL es un proceso completo para implementar el diseño integrado de cursos orientado a resultados esperados del aprendizaje (“Outcomes Based Teaching and Learning”, “Constructive Alignment”, entre otros). Pasa del enfoque tradicional basado en el profesor y los contenidos que éste va a dar a un enfoque centrado en el estudiante y los resultados esperados de su aprendizaje. Es decir, qué es lo que se espera que el alumno sea capaz de hacer al finalizar el curso o la unidad temática”, cuenta Ocampo. La metodología presenta cuatro principios básicos para el aprendizaje: el trabajo en equipos en clase, la responsabilidad –pasa a estar en el estudiante-, la realimentación y el diseño de tareas y actividades de equipos.

Durante 2013 el Dr. Ocampo se certificó como consultor – entrenador de la metodología. Los recursos adquiridos durante el programa “TBL Consultant Trainer” fueron luego aplicados en el diseño de cursos en la Facultad de Ingeniería y Tecnologías, así como en el diseño de talleres y seminarios que Ocampo dictó en la UCU, y en su participación en conferencias globales. En los últimos años la universidad recibió visitas de referentes extranjeros en la temática: Larry Michaelson, L. Dee Fink y James Edward Sibley.

¿Cómo se diseñan los cursos basados en TBL?

A la hora de pensar el curso hay que “imaginarse al profesional dentro de tres a cinco años y pensar qué va a tener que hacer, para, en base a ello, por medio de un proceso metódico identificar las competencias necesarias para desempeñar esas tareas”, cuenta Ocampo. Una vez definido esto se diseñan las actividades a realizar en clase, tareas que deben ser significativas, iguales para todos, específicas y reportadas simultáneamente, y a partir de éstas, “hacia atrás” (“backwards design”) se seleccionan cuidadosamente los objetos didácticos de referencia apropiados (por ejemplo, lecturas y videos).

¿Cómo es una clase?

“Formamos equipos diversos que trabajan dentro de la clase a lo largo de todo el semestre. Deben ser heterogéneos internamente pero homogéneos a nivel de la clase”, cuenta Ocampo. 

Todas las unidades temáticas del curso se estructuran de la misma manera, en diferentes fases: primero un “alistamiento para el trabajo” que consiste de la preparación previa, los videos, lecturas y ejercicios básicos en los que el estudiante necesita trabajar para asistir a clase preparado. Luego, en el salón, se comienza con un test individual sobre los conceptos básicos para poder empezar a trabajar; este test es inmediatamente repetido en los equipos, para promover la discusión e “instrucción entre pares”. Por último se discuten los resultados a nivel general de la clase, junto con una realimentación que los docentes realizan a los equipos. Tras este “proceso de aseguramiento de la preparación” comienza la fase en la que se produce la mayor parte del aprendizaje: la realización de trabajos de aplicación con complejidad incremental, y cuyo diseño sigue estrictamente los principios fundamentales de TBL para promover el pensamiento crítico y la capacidad de resolución de problemas.

El rol del profesor

“Es el facilitador, quien diseña las actividades para que los alumnos recorran el camino de aprendizaje y quien promueve la discusión entre los equipos” afirma Ocampo al momento de la clase. Diseña los cursos en forma integrada (de acuerdo a los resultados esperados del aprendizaje identificados) y organiza las actividades. “A través de este tipo de aprendizaje también esperamos que los estudiantes lean más, que mejore la comprensión y aplicación del material del curso, que practiquen y gestionen actividades interpersonales y de trabajo en equipo, que haya un aprendizaje activo y permanente y que, sobre todo, hagan el mayor aprovechamiento posible de su vivencia universitaria académica”, finaliza.

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