Colapso histórico del precio del petróleo y perspectivas a futuro

Colapso histórico del precio del petróleo y perspectivas a futuro

Jueves, mayo 7, 2020

El lunes 20 de abril el barril de petróleo de referencia en Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI), causó un shock mundial cuando el precio se situó en casi 38 dólares negativo por barril. A principios de este año, se situaba por encima de los US$ 60 por barril. Omar Venerio explica los precios negativos en la venta de petróleo y reflexiona sobre la situación futura

¿Cómo es posible que sucediera algo así?

El precio por debajo de cero es totalmente llamativo (el precio negativo significa que los productores pagaban para que los consumidores les hicieran el favor de llevarse los barriles), pero hay que tener en cuenta que estuvo basado más bien en un problema de paper market que de fundamentals.

Para comprender lo ocurrido, lo primero que tenemos que saber es qué son los instrumentos derivados; siendo estos un instrumento financiero cuyo valor deriva del valor o retorno de otras variables subyacentes (o de otro activo subyacente). Entre ellos, existe una multiplicidad de derivados e incluso combinaciones. Pero específicamente el que aquí nos compete es el contrato de derivado llamado: Futuros. 

En el contrato de futuros, una de las partes (el comprador) toma una posición larga (long) acordando comprar el activo subyacente (petróleo) en una fecha futura determinada a un precio determinado. La contraparte del contrato toma una posición corta (short) acordando vender el activo en la fecha determinada por el precio especificado, que se le llama precio de entrega.

En este caso en particular, los futuros de petróleo se comercializan en contratos que vencen en un día determinado del mes y la posición long debe recibir el petróleo de forma física. Pero esta situación es la menos común, ya que la enorme mayoría de los participantes de este mercado no vieron y nunca verán un barril de petróleo, menos que menos recibirán uno.

Como cualquier bien de la economía, el precio del petróleo depende de la oferta y la demanda. Y justamente la demanda de petróleo es un indicador de la actividad económica mundial en la cual debido a la situación de la pandemia provocada por el coronavirus, los niveles de demanda han bajado drásticamente (los aviones no vuelan, los autos no circulan en las ciudades e incluso hay fábricas que están paradas). A esto hay que sumarle también la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia. 

Un poco de cronología también puede ayudar: 

-6 de marzo: el barril de petróleo pierde terreno tras el fracaso de las negociaciones, debido a que Rusia se negó a reducir su producción.

-9 de marzo: Arabia Saudita anuncia una gran rebaja del costo de sus barriles de crudo, y desata una guerra de precios ante Rusia, provocando que los precios del petróleo caigan nuevamente. 

-Fin de marzo: los precios del barril estadounidense y del Brent (que cotiza en Londres), siguen cayendo y tocan su mínimo desde 2002. 

-Primeros días de abril: hay un repunte de los precios, impulsados por el optimismo de la finalización de dicha guerra de precios. 

-9 de abril: El WTI vuelve a caer y se sitúa en US$ 22 ya que para los inversores no es suficiente la reducción de la producción en 10 millones de barriles diarios acordada tras la reunión de la OPEP+.

-20 de abril: El barril de petróleo pasó de cotizarse a US$ 18 al inicio del día y cerró en US$ -37,63, siendo el precio menor a cero por primera vez en la historia y registrando una caída diaria mayor al 300%.

Este último desenlace se explica por el vencimiento de los contratos del mes de mayo que se producían al día siguiente (21 de abril) y como los inversores no quieren el delivery físico del commodity, tratan de deshacerse de las posiciones largas (quien tenga vigente un contrato de futuro debe honrarlo y hacerse cargo del crudo con fecha de entrega en mayo) en un mercado dónde se empieza a visualizar la escasez de los lugares de almacenamiento. Los depósitos de la localidad de Cushing (Oklahoma), que es donde se realizan las entregas de barriles, se encuentran cerca del tope de su capacidad (en el caso del Petróleo Brent, que son albergados en buques y en reservas en el Mar del Norte, la situación no es tan crítica). En el caso del petróleo, el costo de almacenaje (que, como dijimos, se encuentra a tope) es muy caro por cuestiones vinculadas al traslado, seguros involucrados y medioambiente. Esto terminó de generar mayor presión a la baja del precio.

¿Qué se puede esperar a futuro?

El mercado del petróleo fue golpeado por un doble efecto provocado por el exceso de producción y una frágil demanda producto de la crisis causada por el coronavirus. 

Así como los altos precios del petróleo pueden provocar recesiones, esperemos que al revés también funcione y que los bajos precios del petróleo puedan ayudar a las economías a recuperarse, tal cual como si se tratase de un recorte de impuestos. 

A futuro, y por el bien de las economías, esperemos que este shock negativo sea temporario y termine lo más rápido posible. A mi entender, el “culpable” de esta situación fue el “super” contango (cuando el precio del futuro es mayor que el precio spot de entrega inmediata) que, de mantenerse, estaría indicando que el mundo financiero no estaría proyectando una recuperación pronta de la demanda de petróleo (dicho de otro modo, los efectos negativos de la pandemia continuarían). Cabe recordar que, en el mercado de futuros de petróleo, la situación normal es la opuesta, llamada Backwardation (curva de futuros invertida), en donde los beneficios de poseer el petróleo (convenience yield) es mayor al costo de traslado (cost of carry) o dicho de otro modo, en donde la demanda es mayor que la oferta y el precio para entrega inmediata es más alto (por la escasez del momento) que el de la entrega futura.

Los contratos del petróleo WTI para junio, que van a expirar el 20 de mayo, cotizan a fin de abril alrededor de los US$ 20 dólares por barril, pero con una gran volatilidad diaria. Entiendo que este nivel no es un soporte y, mientras el mundo esté long en petróleo y short en capacidad de almacenamiento, es probable que se acelere nuevamente la caída en los días previos al próximo vencimiento y, quizás, ya estemos más familiarizados con los precios negativos.

 

Facultad por Defecto: