Los entretelones de De Cerca

Los entretelones de De Cerca
Viernes, setiembre 13, 2019

El domingo a las 21 horas TV Ciudad estrena el ciclo de entrevistas a los once presidenciables realizado por Mueca Films y conducido por Facundo Ponce de León

Un día entre setiembre y octubre de 2018 Facundo y Juan Ponce de León –hermanos, amigos, socios de Mueca Films desde hace más de cinco años; el primero, periodista y académico, el segundo, realizador audiovisual– tuvieron una misma idea. Ambos recuerdan bien el espacio geográfico donde se dio la conversación: estaban en el cruce de Bulevar Artigas y Canelones. Quién lo verbalizó primero, no se sabe. Tampoco importa.

Un año después de aquella charla dentro de un auto donde alguien dijo en voz alta “Año electoral. Entrevista a los candidatos. Hay que hacer eso” se estrena De Cerca. El domingo a las 21 horas la pantalla de TV Ciudad emitirá el primer capítulo de los nueve que conforman este ciclo de entrevistas a los once candidatos a la Presidencia de la República. Y volverá a estar en la pantalla de televisión el miércoles a la misma hora. Así hasta completar la lista. El primero será Guido Manini Ríos y el último Gustavo Salle Lorier. El contenido, una vez emitido, se replicará en la página web de El Observador.


Foto gentileza Leo Barizzoni para Mueca Films

Este salto de tiempo que aquí se resuelve tan rápido y tan fácil tuvo sus vericuetos en la vida y realización de la producción más ambiciosa de Mueca Films; lo que comenzó con algo simple, universal pasó a ser un gigante en el que estuvieron involucradas 120 personas.

Tal vez la dimensión —enorme y compleja— de De Cerca nazca de un no.

Cuando los hermanos Ponce de León fueron a contarles su idea a la dirección y la gerencia de Canal 12 —la pantalla que emitió el ciclo El Origen durante los años anteriores— se encontraron con un muro y no había posibilidad de derribarlo ni de escalarlo. De pronto la manera en que habían trabajado hasta el momento tenía que modificarse. En el trayecto hubo decenas de charlas, reuniones, encuentros con potenciales patrocinadores que se quisieran sumar al proyecto, decisiones para tomar, horas, días, meses de trabajo hasta que, un día, llegó —a varias casillas de correo y a varios celulares— una planilla con un cronograma de rodaje.

Desde el lunes 29 de julio hasta el viernes 2 de agosto en la bodega La Agrícola Jackson de Jacksonville, a una distancia considerable del centro de Montevideo, el equipo de De Cerca filmó entrevistas de casi tres horas con los candidatos. La mayoría llegó con un equipo populoso, algunos lo hicieron con un único acompañante, solo uno fue con su esposa; todos llegaron con tres objetos.

Foto gentileza Leo Barizzoni para Mueca Films

En esta búsqueda por lograr un ciclo que quede en la memoria de los espectadores (dice Juan: "La cortina de presentación que usamos es una manera de ir en contra de lo que tenés pensado que vas a ver; no es una postura snob o de ir contra la corriente o snob. Para nosotros esto es importante y queremos que le prestés atención porque de lo contrario pasa inadvertido"), los hermanos Ponce tomaron varias decisiones. Algunas fueron estéticas (muchos encontraran un aire de Tim Burton o de Daniele Finzi Pasca en la presentación y una sensación de puesta en escena en el durante) y otras tantas fueron de contenido. Entre las segundas había un pedido: los presidenciables debían seleccionar un pequeño grupo de objetos para generar un diálogo a partir de ellos. Dice Facundo: “Más allá de todo ese universo estético, la presentación de los objetos, la música media misteriosa y esa cosa mágica, hay una cercanía y una intimidad que se genera en la entrevista que va más allá del set”.

Una semana antes de que De Cerca se estrene, entre ansiedades compartidas, últimos pespuntes en la edición y la evidente espera de la salida al aire, los hermanos Ponce reflexionaron sobre el camino que transitan juntos desde hace años, el detrás de escena de este proceso y el camino que los trajo hasta acá.

¿En qué momento descubren que tenían que trabajar juntos?

Juan: A mí siempre me gustó mucho la música y el cine y con la música, con Facu, coincidimos de chicos porque él tocaba la batería y yo el piano. Ya de pique había una conexión. Pero el puntapié fue Vigilia, en 2011 o 2010.

Facundo: No, no, no. En Vigilia ya existía Mueca. Nosotros tenemos un desfasaje. Mueca siempre estuvo ahí, pero cada uno de nosotros tiene su propio momento de fundación. Para mí todo empieza cuando Juan me va a visitar a Suiza, venía de Cannes de presentar La casa muda (la película de Gustavo Hernández), pasa por ahí y dos días antes de irse damos un paseo mano a mano y le digo: “Vamos. En breve pegamos la vuelta. Andá preparando el terreno”. Y él me dijo que todavía no.

Juan: Yo estaba con Adicciones (la serie de televisión).

Facundo: Siento que me dijo: “No lo apures, déjalo que siga leudando”. Terminó el proceso de Adicciones y ahí me dice: “Ahora sí”. No teníamos nombre, no teníamos nada, hasta que nació Mueca. Lo primero que hicimos fue el documental del Solís en 2012.

Juan: Pero en el medio nos encontramos en Vidas, Facu conducía y yo hacía cámara, hasta que terminé dirigiendo el programa yo. Todo el proceso de Vidas fue muy intenso, yo era muy chico y se mezclaba todo porque eran filmaciones muy lindas y muy duras. Así que ahí ya se había generado un vínculo laboral.

Facundo: Tengo un documento de 30 de octubre de 2008 que se llama Manifiesto. Teníamos la idea de que el día que fundáramos algo tendríamos que respetar estos 13 puntos.

Foto gentileza Leo Barizzoni para Mueca Films

Ustedes venían del ciclo El Origen y acá hay un volantazo. ¿Dónde está la génesis de De Cerca?

Facundo: Pasan tres cosas al mismo tiempo. A mí me ofrecen el cargo de Director del Departamento de Humanidades en la UCU, Elisa Lieber entra a trabajar a AFP y Juan quiere desarrollar sus otros intereses como realizador. Los tres estábamos en caminos vitales distintos. Pero Juan y yo, como hermanos y socios de Mueca, sabíamos que este año había que hacer algo que no era El Origen. Cuando con Juan recordamos ciertos momentos siempre nos acordamos de cosas diferentes, pero en este caso los dos estamos de acuerdo y lo podemos contar muy bien. Era setiembre u octubre del año pasado. Íbamos por Bulevar Artigas y Canelones y dijimos: “Año electoral. Entrevista a los candidatos. Hay que hacer eso”. La entrevista nos funciona bien, en El Origen es super coral, son 32 entrevistados.

Acá queríamos irnos al otro extremo: la simpleza del mano a mano. Como sabemos no hay nada simple, entonces es el desafío de cómo hacer un mano a mano de candidatos.

Juan: Era evidente que teníamos que hacerlo. Lo que no era evidente era la dimensión que después tomó. Eso se fue dando a medida que el formato fue avanzando. La idea inicial era sacarle el peso de El Origen al proyecto, sacar todo el tema de preproducción, entrevistas, locaciones y hacer algo corto, concentrado en una semana de rodaje, no ir a sus casas, invitarlos a un lugar y pedirles dos horas de su tiempo. Después editar y poner al aire.

Ustedes en la realización de El Origen ya habían mostrado que les gustaba llevar adelante realizaciones grandes, sin embargo, acá, en un principio, parecía que querían algo más pequeño, más contenido. ¿Cuándo se dan cuenta de que esa idea de proyecto sencillo empieza a crecer y crece mucho?

Facundo: Para mí es cuando las personas que componen el equipo se cuelgan con el proyecto y lo hacen crecer. No fue que nosotros dijimos: “Vamos a agrandarlo”. Cuando Musitelli nos ofrece las tres mejores cámaras que hay en el país es porque se cuelga con la idea. Cuando el director de arte nos muestra referencias increíbles, cuando los periodistas que se encargaron de hacer los perfiles de los candidatos se leen no sé cuántos libros y encuentran nuevos datos, todos ellos lo hacen crecer porque empiezan a buscar la excelencia.

Juan: Para mí hay un paso previo a eso. Este proyecto crece cuando Canal 12 nos dice que no. Eso no obligó a salir a decir: “Tenemos este proyecto, no tenemos plata, sumate”. Pero estuvimos muchos meses pensando cómo hacer.

Facundo: Nosotros seguíamos creyendo en el proyecto.

Juan: Lo que empezó siendo sencillo terminó siendo el proyecto más grande de la productora. Teníamos un equipo técnico de 30 personas con gente que trabaja en cine. En El Origen éramos cinco en el rodaje. De Cerca era una demencia y son solo entrevistas porque no hay archivo, no hay más nada. Lo que pensábamos que iba a ser fue mucho mejor; fue simple pero muy complejo a la vez.

Facundo: El desafío de lo simple está bueno también. Acá el desafío es una entrevista mano a mano, son dos personas que se encuentran y quieren tener una conversación interesante. Cómo registrás eso desde lo audiovisual y cómo preparás ese encuentro es algo muy básico. No es el mundo del siglo XXII o XXIII, es universal. Hoy con las herramientas que tenemos a nivel técnico y a nivel de búsqueda de información lo podés hacer muy grande. Pero, de todos modos, lo que sostiene todo es el encuentro de dos personas.

Juan: Todo lo que parece muy grande, al final no lo es tanto. La escenografía de Fede (Capra) está hecho con unos tubos. No hay un telón de fondo, no cambian las luces, no pasan cosas delante de cámara. Entonces lo que pasa es que el equipo se comprometió y eso no es algo tan común, sobre todo no es común en los técnicos. Fue una semana muy particular para todos.

Además de la complejidad, había otra todavía más evidente que era a las personas que había que entrevistar. Un grupo de hombres que, en su mayoría, son entrevistados una y otra vez. ¿Cuál fue la estrategia para evitar los lugares comunes, las respuestas ya preparadas?

Facundo: En enero les contamos a los comandos de campaña de los principales candidatos les contamos cómo era el proyecto y tuvimos un muy buen feedback. Para nosotros fue clave; se nos caía nuestra gran pantalla, que era Canal 12, entonces necesitábamos asegurarnos que todos ellos iban a aceptar. Y aceptaron todos. Probablemente lo hicieron por un currículum de la productora, pero también porque era una entrevista diferente, donde les pedíamos que eligieran algunos objetos; era una conversación sobre algunos temas que no necesariamente están en la campaña, con un tono particular.

¿Todos entendieron que iba a ser una entrevista distinta?

Facundo: Creo que, en ese sentido, hacerlos llevar un objeto los colocaba en un lugar distinto.

Juan: Para mí fue una gran sorpresa encontrarme con que en el rodaje todos tuvieran una gran disposición. No hubo una crítica, un llamado posterior. Los tipos fueron y durante tres horas se entregaron. Se daban cuenta de que era otra cosa.

Facundo: De hecho, teníamos previsto un sorteo con escribano para establecer el orden de emisión. Pero primero decidimos hacer una lista para ver cómo programaríamos nosotros. Les mandamos un mail con nuestro orden para ver si alguien tenía un comentario y si es así vamos por la opción del escribano. Y todos respondieron ok, ok, ok. Nadie dijo: “Quiero salir antes que fulano”.

Los que le siguen la carrera a Facundo saben que el asunto de los objetos tiene un antecedente que es un curso que dio junto a Javier Mazza y Ana Fascioli en la UCU y acá juegan un papel esencial en el programa. ¿Hay una búsqueda, una historia detrás de esa idea?

Facundo: Adentro de Mueca hubo un proyecto, en el que también estaba Javi Mazza, de ficción vinculado a una casa de remates donde había muchos objetos. O sea que los objetos por A o por B estaban en la vuelta. Javi compró un libro que es sobre filosofar con objetos y ahí está la génesis del curso. Había varias cosas vinculadas a los objetos en la vuelta. Hoy seguimos creyendo que hablar a partir de objetos es muy potente. También, el pedirles que llevara, cada uno, tres objetos era una manera de hacerlos bajar la guardia.

Juan: Nosotros jorobamos mucho con la importancia del inicio —la primera página de un libro, la primera escena de una película— y el final. El inicio con los objetos, de pique, era diferente. Porque ya vimos 100 veces dónde nació el candidato, está en Wikipedia. Acá Facu arranca preguntando por qué llevó el objeto. Y ahí el candidato y el espectador se preguntan para dónde va el programa. Pero de eso nos dimos cuenta en un ensayo. Hicimos un ensayo con uno de los técnicos. Facu empezó a hacer la mímica con tres mandarinas y cuando terminó, después de 15 minutos, me dice: “Me di cuenta de una cosa: objetos y filosofía tienen que convivir”. El formato era así: el bloque uno estaba dedicado a los objetos, el bloque dos era de redes y el último era de filosofía y temas como el poder, la muerte, la soledad, el miedo, el fracaso. En ese ensayo, Facu concluye que la mejor manera de que eso fluyera era uniendo objetos y filosofía. Así que los juntamos y durante el rodaje cambió el formato.

Facundo: La verdad es que nos ayudaron mucho los candidatos con los objetos que eligieron. Nosotros jorobábamos con la cantidad de lugares comunes que iban a aparecer. Imaginábamos que iban a venir todos con bombillas, banderas de Uruguay, disco de los Olimañeros. Visto ahora a la distancia fueron bastante honestos con la elección, eligieron cosas que realmente los movían y eso te das cuenta. Te das cuenta —hablando solo de los principales— de que la campera de jean de Lacalle Pou tenía historia metida ahí adentro, te dabas cuenta que el manómetro de Daniel Martínez lo movía y te dabas cuenta que el pasacasete de Talvi le generaba mucha cosa. Si fue una estrategia de campaña, fue una buena decisión.

Fotos: Leo Barizzoni

Facultad:

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