Los médicos del futuro

Los médicos del futuro

Miércoles, febrero 12, 2020

El 9 de marzo la Universidad Católica del Uruguay recibe a la primera generación de su nueva carrera de Medicina

Los primeros meses de 2020 desembarcaron en la UCU con el ímpetu propio del nuevo año y de la llegada de una nueva generación; sin embargo, este comienzo de clases tendrá una particularidad. A los cientos de estudiantes que empezarán la vida universitaria en las más de 30 carreras que tiene la Universidad se suman los que inaugurarán la carrera de Medicina en la UCU

La propuesta de Medicina es novedosa, moderna e incluye en su plan de estudio el desarrollo de aquellas capacidades que un profesional de la salud debe tener hoy. Las mismas capacidades que dentro de seis años —cuando se gradúe la primera generación— ayudarán a que los nuevos profesionales sepan cómo actualizarse y reinventarse en un mundo y en una profesión que exige una rápida adaptación a los cambios.

La carrera de Medicina forma parte de la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS) y cuenta con un equipo de dirección integrado por el decano Augusto Ferreira, Mariela Vacarezza y Rosario Cuadro, además de un extenso y destacado plantel de profesores que trabajaron para gestar el nuevo proyecto. La carrera, entonces, tiene programa que se centra en el estudiante y que utiliza la metodología de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP).

Cuadro explicó cómo funciona el ABP: “Se presenta un caso, un problema en salud y los estudiantes deben planificar una forma de resolver ese problema, buscar información y en la siguiente clase —que está planificada como para que tengan suficiente tiempo para estudiarlo— se vuelven a juntar y lo que hacen es cerrar ese caso y abren un caso nuevo para la próxima vez”. En esta metodología, se trabaja en equipos y con la supervisión de un docente-tutor.

Vacarezza por su parte reafirmó la importancia que tiene el estudiante: "Vamos a motivarlos para que disfruten la carrera. Por eso es que la propuesta pedagógica está centrada en ellos e incluye diferentes tipos de actividades como aprendizaje basado en problemas, el laboratorio morfofuncional, el laboratorio de competencias profesionales, el trabajo comunitario, la práctica reflexiva, la actividad plenaria, el mentoreo, entre otras tantas actividades".

Sobre la relevancia de esta metodología de enseñanza Ferreira suele repetir con contundencia un concepto: ya no existe más esa idea que el profesor es un iluminado y, del otro lado, los estudiantes lo escuchan de manera pasiva. “El mundo cambió. Un profesor debe orientar cómo encontrar ese conocimiento”, reafirma Ferreira cada vez que cuenta la propuesta de la nueva carrera y el nuevo modelo pedagógico. 

Alejandro Cragno, integrante del Comité Asesor de la carrera de Medicina de la UCU y director del Centro de Estudios de Educación de Profesionales de la Salud, Universidad Nacional del Sur de Argentina, señaló que en la tendencia actual mundial de la enseñanza de Medicina “se plantean desafíos en aspectos metodológicos y aspectos educacionales”. “Entonces hay que tratar de diseñar programas para darle oportunidad a los estudiantes de desarrollar las competencias necesarias para ser médicas y médicos para el futuro”, explicó. Esta tendencia es la que sirvió de guía para diseñar la carrera en la UCU.

“Desafiaremos a los estudiantes a que puedan ver las situaciones de salud desde cinco perspectivas: la biológica, humanística, gestión y políticas de salud, la clínica y la de las relaciones y comportamiento”. De esta manera, los estudiantes tendrán una mirada integral sobre esas situaciones de salud; este aspecto, según subrayó Cragno, “es un concepto central en el diseño del programa de formación de médicas y médicos de la UCU”.

Para Cragno esta mirada integral es una demanda de la sociedad que necesita que los médicos puedan ver “al ser humano en toda su complejidad y no solo como un motivo de consulta único, aislado de un contexto familiar social y cultural”.

Además de esta mirada integral, según lo explicó Cuadro, lo estudiantes de medicina de la UCU tendrán la posibilidad de experimentar a medida que avancen en su carrera “diferentes situaciones en el ámbito real de la policlínica, sanatorio o la institución de tercer nivel o quizás en áreas de cuidados especiales; el estudiante va a poder ir pasando por diferentes lugares de lo que es la cadena asistencial del paciente”.

Otro aspecto diferencial de este enfoque de la enseñanza de la medicina, es la centralidad que tiene el estudiante, es decir, que se lo considera autogestor de su propio aprendizaje. “Esto no quiere decir que va a ser dejado al libre albedrío o al azar, esto significa que se van a diseñar todas las estructuras para brindarle oportunidades de aprendizaje; el estudiante va a tener que aprender a gestionar su propio aprendizaje a partir de esas propuestas que nosotros le hagamos”, destacó el asesor de la carrera. Y agregó: “esto va de la mano del desarrollo de competencias que tiene que ver con el aprendizaje a lo largo de la vida lo que va a garantizar que sean profesionales que tengan esa cultura del aprendizaje permanente y a través de la práctica”.

Durante los seis años que dura el plan de estudios —dos básicos, tres clínicos y uno de internado—, la visión ética y humanista de la carrera estará presente: el graduado va a “entender al otro como sujeto partícipe de una cultura, de una historia personal que se debe respetar, aceptar y los cuidados y el tratamiento sobre la salud tienen que estar en relación con este sujeto que tiene toda una historia que lo rodea, familiar, cultural, social”.

“Este enfoque humanístico va en línea de atender las necesidades de los otros”, apuntó Cragno. De esta manera los estudiantes son desafiados a comprender que en la toma de decisiones los pacientes participan y participan como sujetos y son sujetos con historia, con familia.

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