Patrimonialización de espacios

Patrimonialización de espacios

Martes, noviembre 21, 2017

Se realizó un workshop sobre nuevos espacios culturales y el Dr. Mario Humberto Ruz dictó conferencia

El 6 de noviembre se realizó en la Universidad Católica del Uruguay una Jornada en Patrimonio Cultural e Identidad, que constó de dos actividades: el Workshop denominado Patrimonialización de espacios: nuevos espacios culturales, y la conferencia Cuerpos del ayer, paisajes del mañana. Creación y recreación de memoria en el mundo maya impartida por el Dr. Mario Humberto Ruz, director del Instituto de investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En el Workshop participaron: Rosana Carrete, directora del Museo Histórico Cabildo; Elena Pareja  miembro de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación; Ramón Cuadra, escultor y docente de la Escuela de Artes y Artesanías Dr. Pedro Figari; Patricia Dueri, arquitecta y docente en la Universidad Mayor de San Simón, Bolivia; Julieta Keldjian, docente de la Universidad Católica del Uruguay, y Elisiana Trilha, doctora Historia Cultural por la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil.


En la foto: Mario Ruz y Amalia Lejavitzer

Se presentaron diferentes perspectivas de patrimonialización de espacios: desde las estrategias de transformación de un museo histórico tradicional en un museo contemporáneo cuyo objetivo es ir más allá de sus muros con propuestas museográficas novedosas que involucren a la comunidad, como el caso del Cabildo de Montevideo, o la puesta en valor de los bienes culturales referidos a la muerte y los cementerios (oficios, objetos, prácticas funerarias) en la creación del museo Memorial Funerario Mathias Haas, ubicado en Blumenau (Santa Catarina), primer museo de Brasil en su tipo.

Por su parte el doctor Mario Ruz habló de la relación que guardan los mayas con sus muertos, y cómo conciben el espacio del cementerio como un reflejo de los espacios que habitó el muerto en el mundo. Incluso como un espacio de encuentro, donde los vivos van a visitar a sus antepasados para pedirles consejo: si es conveniente o no vender una casa o si se debe casar una hija, e incluso se llevan a presentar a los nuevos integrantes de la familia. Sobre las tumbas se pueden ver construcciones en miniatura de lo que fueron sus hogares. Tienen como fin simbolizar lo que fue el muerto en vida, y por ello se hacen visibles los rasgos que lo distinguen: sus pertenencias favoritas, el gremio al que estaba asociado, sus gustos y sus hábitos, su posición social y económica. El cementerio se convierte en un microcosmos que recrea los paisajes urbanos de los pueblos mayas.

El Día de los muertos es un momento de especial celebración, se quiere que los muertos recuperen sus sentidos: se recorren las tumbas para llamar su atención y ser vistos, se llevan velas e inciensos para el olfato, plegarias y música para el oído, bebida y comida para el gusto y danzas para revivir el tacto de los difuntos, para que, en última instancia, salgan a disfrutar con el resto de la comunidad. Para la cultura maya, los muertos están vivos, cuidan a la comunidad y siguen siendo parte de ella. Los cementerios buscan no solo mantener viva su memoria, sino asegurar la permanencia de los muertos entre los vivos.

Texto: Daniel Blanc | Fotos: Florencia Giménez

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