Tenemos nuevo logo

Tenemos nuevo logo
Lunes, octubre 14, 2019

La UCU transita un camino de cambio en su identidad visual que empieza con la actualización del logotipo

Está en las fachadas, en las puertas que se atraviesan a diario, en las hojas de los parciales que llegan blancas, sin información, y se van llenas de ideas y de conocimiento. Está en el título, siempre orgulloso. Está en la solapa de muchos sacos de funcionarios, en la firma de los mails, en las cartas, en los afiches, en la Webasignatura, en el gestor documental, en la campaña publicitaria, en la vía pública, en las redes sociales. Está cuando prestamos atención y cuando no, también. Está en los lugares más visibles y en los rincones menos frecuentados. El escudo está ahí, siempre; las aguas mansas del Río de la Plata, el cerro de Montevideo, la cruz, la paloma y la máxima: “La verdad os hará libres” forman parte de la identidad y del orgullo de la Universidad Católica del Uruguay. El escudo es desde 2013, también, el logotipo institucional de la Universidad.

En marzo de este año la Dirección de Comunicación Institucional propuso iniciar un proceso para renovar la identidad visual de la Universidad. A través de su Secretaría de Publicidad y Producción —con el apoyo de todas las unidades de la dirección— se puso al frente del proyecto que tenía como objetivo adaptar el logo a las necesidades comunicacionales de hoy. Semanas más tarde, el estudio de diseño I+D fue seleccionado para empezar a trabajar en la propuesta de un cambio de identidad visual para la UCU.

Esta semana —junto con la presentación de la nueva campaña de cara a las admisiones 2020— estudiantes, profesores, funcionarios y todos los que están cerca de la UCU serán testigos de una transición. Este proceso que comienza esta semana y acabará en unos meses, conducirá a la presencia del nuevo logo en espacios y soportes variados.

Ignacio Roche, director de Comunicación Institucional de la Universidad y Nicolás Branca, director de I+D cuentan cómo fue el proceso detrás de estos cambios.

¿Por qué cambiar y por qué cambiar ahora?

Ignacio Roche (IR): Estamos en un momento como Universidad de muchísimos cambios que no son pequeños, son estructurales; cambios de una manera de concebir el modelo de universidad que la UCU quiere para sus estudiantes, profesores, personal administrativo, graduados y para su aporte a la sociedad en general.

Todos estos cambios los estamos haciendo con un pensamiento profundo de poner a los estudiantes en el centro y la certeza de que tenemos que prepararlos para un mundo cada vez más desafiante. Queremos que nuestros estudiantes puedan adaptarse más rápidamente a los cambios porque no sabemos estrictamente cómo van a evolucionar las profesiones en unos años, pero sí conocemos qué competencias deben adquirir para estar preparados.

El cambio de logo, entonces, implica mostrar hacia afuera los cambios profundos que está atravesando la Universidad. Cuando hablás de un cambio de identidad hay uno de los aspectos que es el cambio de identidad visual. Pero no se acaba ahí, claro. Cuando pensamos en eso sabemos que tenemos que generar un proceso donde se muestre una UCU más adaptada a nuestros tiempos, aggiornada a lo que está pasando, y que entienda el mundo en el que vive e interactúe desde ese lugar.

¿Cómo se actualiza un logo que está tan vinculado con la historia de la Universidad?

Nicolás Branca (NB): Hoy vivimos una revolución de la comunicación en sus diferentes ramas y la identidad o el desarrollo de marca no es ajeno a eso. La revolución empezó incipientemente en los años ’90, se aceleró mucho en el siglo XXI y tiene que ver con la exigencia que tienen los signos de identificación. Hay un traspaso de los escudos medievales tradicionales —que muchas empresas los usaban como emblemas— a lo que se llamó la heráldica civil, que son los logotipos más sintéticos y que generaban más identificación. Así fue cómo se pasó de esos escudos más complejos a signos más sencillos. El caso de la Universidad Católica es parte de ese mismo fenómeno, de tratar de generar un signo más eficiente, más sencillo, que pueda funcionar mejor en las muy diversas plataformas que la institución tiene. Es una mejor herramienta comunicacional.

IR: Hoy la Universidad se quiere asociar —por su plan estratégico 2019-2024— con tres atributos conceptuales: innovación, excelencia y compromiso. Entonces, por lo pronto, teníamos que pensar en hablar en el lenguaje gráfico de hoy e intentar que, cuando se recibe una comunicación de la Universidad, eso quede transmitido. Acá no estamos planteando un cambio de un logo por otro nuevo y diferente, no queríamos borrar y empezar de cero, queríamos hacerle honor a esa tradición, pero adaptándola a nuestros tiempos.

Entonces el escudo permanece.

IR: El escudo tradicional va a seguir estando y no queremos que nadie se sorprenda si se lo encuentra en los distintos campus de la UCU o en algunos soportes institucionales. El escudo va a seguir formando parte del sistema simbólico y de los signos de la UCU.

NB: El escudo no se jubila. De hecho nuestro logo es una nueva versión de ese sello que hizo Dámaso Antonio Larrañaga. Ese sello funcionó de inspiración para el escudo que se está usando actualmente. Nos parecía bueno continuar con esa tradición.

Nosotros analizamos la marca y creemos que tiene muchísimos aspectos positivos. Hay algo que se llama capital de marca que es lo que se construye y en eso el signo es un medio entre la institución y las audiencias. Y a nosotros el escudo nos parece un signo muy rico por su historia, por su significado y también nos parecía interesante gráficamente.

En el nuevo logo hay una abreviación en el nombre. ¿De qué manera eso también apoya este cambio comunicacional?

IR: La modificación de naming tal vez no sea tan grande para los que estamos cerca de la universidad hoy, pero sí lo es para los que pasaron por acá hace años o están más alejados. El nombre pasó por distintos momentos. Fue la Universidad Católica del Uruguay Dámaso Antonio Larrañaga, por eso muchos todavía le dicen Ucudal. Después fue Universidad Católica del Uruguay y ahora los estudiantes actuales y los graduados recientes le dicen UCU. Mucha gente también le dice la Católica. Siempre vamos a ser la Universidad Católica o la Católica. Pero nos sirve trabajar la sigla que ya está adoptada por los estudiantes, es un activo, es más simple y la idea, ahora, es mostrarla hacia afuera.

También hay un elemento funcional que es muy relevante para los que trabajamos en la comunicación y es el espacio que ocupan las palabras cuando las ves en un aviso de vía pública. Ahora que pasamos a ser UCU tenemos una ventaja a la hora de posicionarnos visualmente.

NB: Hoy los signos tienen que ser más simples y los nombres tienen que ser más cortos, con eso lográs marcas más eficientes. Eso tiene como consecuencia una comunicación más clara y más fluida. Esa integración del UCU con el signo también debía ocurrir visualmente. Mantuvimos el óvalo que contiene al escudo tradicional, lo reformulamos y buscamos una tipografía bastante fuerte. Creemos que hay una integración armónica entre ambos y lo vemos muy agradable visualmente.

La nueva identidad de la UCU suma una serie de colores. ¿A qué responde y qué sucede con el azul institucional?

NB: Nosotros creíamos que el azul debía permanecer; tiene una pequeña reconfiguración, pero sigue siendo el color institucional. Al azul le agregamos una paleta de colores que muestra diversidad, energía, modernidad, versatilidad. Y eso responde también a esa necesidad de adaptarse a la diversidad de comunicaciones que hoy existen.

Está bueno pensar que el logo nunca es el actor principal, es simplemente una herramienta. Entonces ese rediseño de logo siempre se hace en pos de que la herramienta de comunicación sea la mejor posible para que la institución sea identificada de la mejor manera. Y eso viene acompañado de un cambio de identidad visual que incluye tipografía, colores, estilo de composición. No es solo el cambio de un logotipo sino de un sistema integral.

IR: Si bien el azul era muy predominante en las comunicaciones de la Universidad también teníamos otros colores que estaban asociados a las facultades y ahora la UCU está yendo hacia la transversalidad. Por eso los compartimientos de colores pierden sentido. Esto no significa que abandonemos el color, todo lo contrario, vamos a trabajar una UCU con diferentes colores y facetas. Esa es nuestra manera de representar una Universidad plural y transversal.

Facultad:

Bookmark and Share