Una experiencia tan inesperada como inolvidable

Una experiencia tan inesperada como inolvidable
Jueves, junio 18, 2020

Sofía Karsaclian se fue de intercambio en febrero a Graz, Austria; entre las clases a distancia y las fronteras cerradas, así vivió el semestre marcado por el covid-19

Las imágenes llegan desde el otro lado del océano como pequeñas bocanadas de un aire que mezcla lagos, montañas, un cielo limpio y cálido, una vegetación que recorre distintos tonos de verde, amarillo y marrón, calles empedradas y canteros tan impecables como floreados. Son imágenes de una calma envidiable y también de una belleza sin artificios. El ojo detrás de cada una de esas fotos es el de Sofía Karsaclian que, de tanto en tanto, se cuela en la galería y aparece sonriente con un paisaje que no necesita de adjetivos y debe generar miles de suspiros a diario.

Sofía —21 años, estudiante de Ciencia Política de la UCU, ganadora de una beca Erasmus— llegó a Graz, Austria en febrero de este año y dice que el flechazo con la ciudad fue inmediato. A los pocos días de instalarse en la pequeña ciudad austríaca, Sofía se puso a hacer el curso intensivo de alemán que incluía su beca. Y de pronto, en marzo, a una semana de haber comenzado sus cursos en la Universidad de Graz, el mundo se detuvo, las expectativas se dieron de bruces con la realidad y el covid-19 marcó el ritmo y las decisiones de todos.

A unas semanas de volver a Uruguay, Sofía cuenta lo siguiente: “Si bien al principio había mucha incertidumbre de lo que iba a suceder y seguía con esperanzas de que todo volviera a la normalidad, poco a poco me fui dando cuenta de que mi semestre iba a ser completamente distinto a lo que me imaginaba. Mucha gente regresó a su país de origen, pero también muchos se quedaron y esta situación nos permitió conocernos y acompañarnos en una manera que seguramente no hubiera sido posible si todo se hubiera desarrollado normalmente. Afortunadamente las medidas que tomó el gobierno austríaco fueron acertadas y lentamente fue posible retornar un poco a la normalidad. A medida que se podía salir más, recorrí mucho la ciudad y la región, disfrutando de las montañas y toda la hermosa naturaleza que tiene Austria. Me impresionó la velocidad con la que cambió el paisaje con la primavera, tornándose todo verde y florido”.



Como la Universidad de Graz no tiene la carrera que Sofía cursa en la UCU, se inscribió como estudiante de Sociología y Economía. En estos seis meses, a través de la modalidad a distancia, tomó cursos de ambas carreras y, además, sumó Ética, Relaciones Internacionales, Teoría de Juegos y Austria en Comparación Internacional.



La beca de Sofía concluye el 15 de julio. Ese viernes se subirá al avión para volver a casa. Cuenta que en su valija traerá, además de todo lo que se fue con ella en febrero, seguramente dos elementos nuevos: una bandera firmada por sus amigos y un lindo mapa de Graz para enmarcar. Y, por supuesto, algo que es intangible y que Sofía explica con una frase contundente: “creo que no hay manera de que no vaya a extrañar”. Sofía dice que en Graz se siente como en casa y describe esa sensación así: “Cuando empezás a poder moverte por la ciudad sin necesitar de Google Maps, cuando sabés qué lugares están buenos y cuáles no, cuando podés enseñarle un lugar de Graz a un local, o incluso cuando me hablan en alemán y ya no me paralizo es cuando me siento en casa. Pero obviamente que lo que más te hace sentir como en casa es estar rodeada de amigos”.


Y al final está la reflexión sobre la experiencia y una pregunta que queda en el aire. Sofía la desglosa así: “Lo más importante del intercambio es sin duda la gente. La gente con la que entablas relaciones y la gente que ves pasar en la calle, todo te cambia la perspectiva y se aprende constantemente. Y creo que lo otro que es muy valioso es que en el intercambio todo gira en torno a lo efímero. Queremos aprovechar cada momento, cada lugar y personas al máximo, y disfrutarlo sabiendo que se va a terminar, sobre todo en este semestre que fue tan especial. Es hasta agobiante en algunos momentos, pero siento que también que se aprende muchísimo de esto. Obviamente que me quedo con la incertidumbre de qué hubiera sido si no hubiera pasado la pandemia, pero también me doy cuenta de que por esta situación pude vivir el intercambio de una manera completamente distinta. Hacer verdaderas amistades, conocer lugares del país que seguramente no hubiera ido si las fronteras estuviesen abiertas, y valorar mucho cada instante y oportunidad que he tenido en estos meses”.

Facultad:

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