Una oportunidad para reinventar la docencia

Una oportunidad para reinventar la docencia

Miércoles, agosto 12, 2020

El Centro Ludus de la UCU asumió el desafío de apoyar a los profesores en la transformación de la docencia a la nueva realidad

Ricardo Lema, director del Centro, explicó los pasos que siguió la UCU para lograr, en tan solo tres semanas, el 100% de las clases virtuales.

¿Cuáles fueron los principales desafíos que se plantearon en este primer semestre?

Ya en la primera semana de clases tuvimos la intuición de que pronto se vendría el confinamiento y empezamos a evaluar la situación. Cuando el 13 de marzo el gobierno planteó la suspensión clases presenciales, en la Universidad nos propusimos que las clases se siguieran a distancia en la mayor cantidad de asignaturas posibles. Se contó para ello con un equipo integrado por diversas unidades de la Vicerrectoría de Programas Académicos y de la Dirección de Sistemas de Información, liderado por la Mag. Mónica Arzuaga, que se puso a trabajar en ello. Y luego de un rápido análisis, llegamos a la conclusión de que, con los apoyos necesarios, la gran mayoría de las clases se podrían dar a distancia a corto plazo.

Fue así que nos propusimos el desafío de lograr que el 100% de esas clases estuvieran en modalidad a distancia en un plazo no mayor a tres semanas. Para ello, tuvimos una primera semana dedicada a generar las condiciones para que eso fuera posible. Mejorar las capacidades de infraestructura, lo que implicó no sólo obtener suficientes licencias para el uso ilimitado de Zoom, sino también cosas como ampliar el ancho de banda en la Universidad o la cantidad de servidores destinados a la Webasignatura. Estas son cosas que la mayoría de los docentes no vimos, pero que implicó un esfuerzo importante para asegurar la calidad de los servicios, acorde al aumento exponencial de la demanda que esperábamos y finalmente se dio.

Por otra parte, había que apoyar a los docentes para concretar sus clases a distancia. Muy pocos habían manejado Zoom hasta ese entonces y si bien el uso de la Webasignatura había crecido en el último tiempo, aún estábamos lejos de un uso activo de la misma. Fue así que en una semana tuvimos alrededor de un millar de docentes participando en los conversatorios de iniciación al Zoom y a la Webasignatura.

¿Cómo fue esa primera semana de capacitaciones?

Fue una experiencia agotadora, pero emocionalmente muy gratificante. Tuvimos jornadas de 12 horas conectados con grupos de profesores que en algunos casos llegaron a ser 90 personas. Pero nos encontramos con docentes que estaban dejando de lado sus temores y estaban enfrentando la situación con entusiasmo, dispuestos a asumir el esfuerzo y el riesgo que esta nueva modalidad implicaba. El resultado fue que en una semana teníamos un porcentaje muy alto de las clases en línea, un resultado que incluso nos sorprendió a nosotros mismos.

¿Hubo que modificar los contenidos y actividades planeadas antes de la pandemia?

Sí, claro. El primer objetivo fue lograr que se retomaran las clases y eso se logró muy pronto. El siguiente desafío era lograr que esas clases salieran lo mejor posible, pues quizá para muchos su primera clase en Zoom no fue una buena clase. Ahí apuntamos generar rápidamente los apoyos para introducir mejoras en las prácticas en líneas, con algunos talleres que ofrecimos en conjunto con la Unidad Coordinadora de TICs en Educación (UCTICE). Y otro elemento clave -que para nosotros es un componente esencial de la impronta que queremos tenga Ludus- lo obtuvimos dinamizando la colaboración entre los docentes, a través del servicio Ucuvirtual, un servicio de atención pedagógica a los docentes en tiempo real, que fue sostenido por profesores colaboradores de diversos Departamentos.

Con estos apoyos, pero especialmente con el entusiasmo y dedicación de los docentes, fuimos logrando adaptar los contenidos y actividades a una modalidad híbrida como fue la docencia a distancia, que no es ni presencial ni virtual. Y creo que esto nos va a servir en el futuro, para que los docentes repensemos nuestras propias prácticas, más allá de la situación coyuntural por la que estamos pasando

¿Cuál fue el nivel de respuesta e involucramiento de los docentes?

El nivel de respuesta fue muy alto desde la primera semana. La situación tan particular de pasar en una semana el 100% de las clases a distancia, generó un contexto muy permeable al cambio y explorar alternativas innovadoras, creo que significó un salto cualitativo en la calidad de la docencia, que en un contexto de normalidad nos hubiera llevado muchos años lograr.

Es cierto que no todos los docentes se adaptaron de la mejor manera a las clases a distancia. Hay docentes muy afincados en una forma tradicional de dar la clase, muy expositiva, que siguieron haciendo lo mismo en sus clases en línea. Pero creo que incluso en esos casos, el docente tomó consciencia de que ese modelo no contribuye a la formación de los profesionales que se requiere en la actualidad y está más predispuesto a recibir los apoyos para el cambio de sus prácticas.

Igual, creo que todo lo que hemos avanzado hay que consolidarlo, pues el peligro es que en el retorno a la presencialidad, de a poco, vayamos volviendo a las viejas prácticas. Por eso es que desde Ludus lanzamos tres cursos que apuntan a desarrollar las macrocompetencias del docente que precisamos para una nueva realidad de formación universitaria. Son cursos que se estarán repitiendo a lo largo del semestre y fundamentales para incorporar a los docentes a la transformación curricular que se instrumentará el año próximo.

¿Hay alguna experiencia concreta de clase/proyecto que se haya realizado en este semestre y valga la destacar?

Son muchísimas las experiencias para destacar, según cuentan los directores de carrera e incluso los estudiantes. Me refiero a la incorporación de metodologías activas; al uso de herramientas digitales interactivas como Mural, Socrative, Genially, Pixton; experiencias de juegos digitales y también analógicos; propuestas de trabajo autónomo con presentaciones interactivas; expertos internacionales invitados a las clases; simulaciones; demasiadas para comentarlas en este espacio.

Estamos trabajando en recuperar y compartir esas experiencias que pueden ser inspiradoras para otros docentes, incluso en la presencialidad. No sabemos cuándo podremos retomar la presencialidad total, pero sin duda que las clases no van a volver a ser las mismas.

 

Facultad:

Facultad por Defecto:

No hay actividades especiales próximamente.